Nuestra historia
Dar un lugar en tu hogar a quienes tienen un lugar en tu vida.
Somos Carlos y Paula, los fundadores de Trazo Vida. Esta historia comenzó en nuestra propia familia: con el cariño por los animales, con las ganas de crear algo juntos y, más adelante, con la necesidad de tener cerca a alguien que extrañamos mucho.
Primero fue Mi Huella Eterna
Nuestro primer proyecto fue Mi Huella Eterna, una marca dedicada exclusivamente a los retratos de mascotas. Allí empezamos a transformar fotografías en recuerdos para otras familias. La nuestra nos acompañaba con alegría mientras veíamos crecer lo que estábamos construyendo.
Con el tiempo, comenzaron a llegar otras preguntas: «¿También pueden hacer un retrato de una persona?». Detrás de cada una había alguien querido, una historia y las ganas de darle un lugar especial en casa.
Y entonces, la historia nos tocó de cerca
En mayo de 2025 falleció el tata Carlos, el abuelo de Carlos. Nuestro querido tata. Su partida llegó en un momento lleno de cambios para la familia: al hermano de Carlos acababan de entregarle su casa y Carlos iba a ser papá por segunda vez.
Había mucho que nos habría gustado compartir con él. Una casa nueva, otra etapa, una familia que seguía creciendo. Cosas que no alcanzó a conocer y que nos habría encantado contarle.
El tata fue un hombre dedicado a las imprentas, pero, por sobre todo, a mantener unida a su familia. Junto a su señora Mercedes, con quien estuvo casado por más de cincuenta años, construyó una vida alrededor de sus cinco hijos. Fue un ejemplo de esfuerzo y de amor por los suyos, incluso en los tiempos difíciles.
Del recuerdo que llevamos dentro al que podemos mirar
Siempre lo hemos llevado en el corazón. Hacer su retrato nos dio otra forma de recordarlo: poder detenernos frente a su imagen y reconocer esa cara tan querida entre las cosas de todos los días.
Porque a veces los recuerdos quedan guardados en nuestros pensamientos o entre las fotos del teléfono. Darles un lugar en casa puede ser un gesto sencillo y muy profundo: volver a mirar a alguien, recordar su expresión y sentir lo importante que sigue siendo en nuestra historia.
Un retrato también abre una conversación. Alguien entra a tu hogar, lo ve y pregunta: «¿Quién es él?». Y ahí vuelve a aparecer su historia. Lo que hizo, cómo era, por qué lo quieres tanto. Para nosotros, el retrato del tata es también una invitación a seguir hablando de él.
Así nació Trazo Vida
Unimos lo que habíamos aprendido creando retratos de mascotas con las posibilidades de la tecnología y la inteligencia artificial, y con algo que ahora comprendíamos desde nuestra propia experiencia: cuánto puede significar ver a alguien querido en tu hogar.
Trazo Vida nació para transformar historias en recuerdos que puedas mirar cada día. Para acompañar a las familias, dar calidez a sus espacios y hacer visible el cariño: por quienes están, por quienes extrañamos y por los momentos que queremos conservar.
Puede ser un homenaje, una celebración o un regalo. Cada familia tiene sus propias razones. Nosotros comenzamos con el tata.
Tu historia merece ese mismo cuidado
Trabajamos a partir de tus fotografías para crear retratos digitales con estilos pictóricos. Cuidamos los rasgos, la mirada y los gestos que hacen reconocible a esa persona, y revisamos el diseño contigo antes de preparar la versión final.
Puedes recibir tu retrato como archivo digital o elegirlo impreso profesionalmente y enmarcado para tu hogar. Si quieres conocer los materiales y formatos, visita nuestra guía de tamaños y marcos.
Queremos que, al mirar tu retrato, encuentres una historia que sientas tuya.
Con cariño,
Carlos y Paula
Fundadores de Trazo Vida
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