Un retrato para el tata Carlos: el origen de Trazo Vida
Trazo Vida tiene un origen personal: un retrato para el tata Carlos.
El tata Carlos falleció en mayo de 2025. El primer retrato de una persona que hicimos fue un homenaje para él. Antes de pensar en lo que un retrato podía significar para otras familias, hubo una persona de nuestra propia familia y una fotografía desde la cual empezar.
Una fotografía, una forma de recordar
Una fotografía conserva algo que reconocemos enseguida: un rostro, una expresión, la presencia de alguien querido. Transformarla en un retrato puede ser una manera de darle otro lugar en casa, sin que la imagen original pierda su valor.
El retrato del tata Carlos forma parte de esa historia. Compartimos su imagen y su nombre porque el origen de Trazo Vida también merece ser contado con sencillez: nuestro primer retrato de una persona fue para recordarlo.
Un homenaje hecho desde una fotografía
Trabajamos con retratos digitales de estilo pictórico. El óleo luminoso de la imagen que acompaña este artículo es un estilo de ilustración digital; no se trata de una pintura realizada a mano. Cuando el retrato se elige enmarcado, la imagen se imprime sobre tela artística.
Para nosotros, el cuidado empieza por conservar los rasgos y la expresión que hacen reconocible a una persona. El estilo acompaña ese recuerdo.
Dar un lugar a quienes tienen un lugar en tu vida
De ese homenaje nace el sentido que queremos darle a Trazo Vida. Un retrato puede acompañar un recuerdo, celebrar un vínculo o reunir una imagen de familia con el espacio donde vivimos.
Cada persona tiene su propia manera y su propio tiempo para recordar. Esta es la historia con la que empezamos nosotros: la del tata Carlos y un primer retrato dedicado a él.
Si quieres conocer cómo trabajamos a partir de una imagen, puedes leer nuestra guía para elegir una fotografía.